¿Te sientes agobiada y sin nada tiempo para ti?

¿Crees que tienes que elegir entre tu bienestar y el de tus hijos?

¿En tu lista de prioridades, cuidar de ti misma está al final de todo?

¿Culpas a tu pareja de no tener tiempo para nada y no sales de ahí?

¿Dedicas tu escasísimo tiempo libre a actividades que no te hacen sentir mejor (por ejemplo, ver la tele)?

¿Pospones el descanso hasta que tocas fondo o ya no puedes más?

¿Te causa vergüenza o culpa pensar en hacer cosas que te gustan o cultivar tus propios intereses al margen de tu rol como madre?

 

Sí has respondido SÍ a estas preguntas eres una seria candidata a sufrir burnout materno.

Quizá ya lo estés sufriendo.

Veamos.

¿Reconoces alguno de estos síntomas?

  • Agotamiento físico.
  • Ganas de llorar, tristeza, apatía.
  • Aislamiento social.
  • Pérdida de apetito o comer de forma compulsiva.
  • Dificultad para dormir.
  • Pérdida de intereses personales y de motivaciones.
  • Nerviosismo.
  • Dificultad para pensar con claridad.
  • Molestias físicas: dolor de espalada, cabeza, estómago.
  • Sentimiento de agotamiento, impotencia y fracaso.

Pues si sufres algunos de estos síntomas, toca cuidarse.

Sí, ya sé que probablemente esto es lo último que quieres oír ahora (un “tengo que” más para tu lista. Horror) pero sé también que minimizar el impacto físico y psíquico del burnout, asumiendo que no queda otra y que la maternidad pasa por el sacrificio, el estrés y el agotamiento extremo es una experiencia destructiva. No solo para ti sino también para tu familia. Y estoy segura que eso sí que no lo quieres. Que eso sí te hace levantar la cabeza. ¿Me equivoco?

Lo primero que quiero decirte es que no te culpes por esta situación que nos ocurre a tantas y tantas mujeres. En torno a un 70% de las mujeres españolas se sienten estresadas y agotadas al final del día.

Y cuando eres madre la cosa se complica especialmente.

Como dice Mónica Felipe Larralde, el modelo de crianza que estamos viviendo las familias de hoy “es de una novedad y dureza que nunca antes hemos conocido” (De pareja a trío, Ob Stare).

Ezplicar el por qué de esa dureza nos llevaría lejos. Y este post no va tanto al análisis como a animar al cambio.

Una de las consecuencias del modelo de crianza y de familia que tenemos hoy en día es que las madres sienten que disponen de poco o ningún tiempo para ellas mismas, para cuidarse, para realizar actividades de su gusto, cultivar intereses, dar salida a su creatividad, etc. Tienen, de hecho, menos tiempo de ocio que los padres y desarrollan 2 horas más de trabajo doméstico (Instituto Nacional de Estadísitica).

Con este panorama, ¿hay algo que podamos hacer? ¿Qué está realmente en nuestra mano? ¿Es realista aspirar a desligar maternidad y sacrificio?

Yo me lo he preguntado durante mucho tiempo. Durante 3 años. Hasta que decidí que sí.

Y abandoné la senda de la privación. Y con ella los manuales, las crianzas ideales, las autoexigencias, el juicio, la ilusión de control. Dejé de posponer mi felicidad, mi bienestar, mi vida personal.

Ya no quiero ser una madre ideal, quiero ser una madre real. Y creo sinceramente que ese es el mejor regalo que podemos dar a nuestros hijos. Ser una madre imperfecta de carne y hueso lo más feliz posible.

Y, sin embargo, trasladar esta decisión a la práctica me está resultando difícil (de hecho, de esta dificultad nace ARMOMI, una compañía ideada para mejorar la calidad de vida de las madres, ¡empezando por la mía!).

Así que he ido en busca de ayuda.

He consultado a 3 madres que se dedican a ayudar a otras madres a gestionar mejor su tiempo y a afrontar los grandes retos que plantea la maternidad hoy.

Cada una lo hace de forma diferente, con su propio estilo, pero todas comparten un imperativo común:

abandonemos ya el discurso victimista y empecemos a construir un estilo de vida en el que sea posible armonizar nuestras necesidades con las de nuestros hijos.

 

Te dejo con sus aportaciones. Espero que te resulten tan inspiradoras como a mí y que podamos compartir estrategias e ideas prácticas en facebook.

 

Mamá Valiente – Bea Sánchez

¿Quién soy?

Mi nombre es Bea y soy pintora a tiempo parcial (trimadre a tiempo desbordado). En www.beasanchez.es puedes ver mi producción artística, enfocada a la proactividad y la motivación de aquellos que apuestan por su vocación.

Durante años me he formado en estrategias de Gestión de Tiempo y Motivación. Mamá Valiente es un medio para ofrecerte lo aprendido y compartir experiencias, pudiendo crecer en esta red extensa de madres informadas y conscientes de su responsabilidad y su capacidad, en esta tribu de nuevas madres capaces y comprometidas. El perfil de mis lectoras es el de mujeres con formación, volcadas en su vocación, que se ven sobrepasadas con la llegada de un hijo: ya no hay escalones ni competencia, de repente son la abeja reina, la cúspide de la pirámide y la auténtica valiente es aquella que asume su rol de caballo ganador, confía en su capacidad y decide ser la mejor versión de ella misma.

Para aprender a gestionar el tiempo de manera minimalista ofrezco mi seminario GTM, un programa holístico donde no solo nos limitamos a la productividad laboral sino a una vida con propósito.

 

Pregunta 1: ¿Cómo puede una madre de hoy sacar tiempo para sí misma sin descuidar sus responsabilidades (hijos + trabajo dentro y/o fuera del hogar)?

El tiempo para mí no es una posesión sino una forma de administrarse.

Conseguir un mejor dominio del tiempo nace de tu propia estructura interna y necesitas un fondo fuerte y cuidado. Esto es, no hace falta tener tiempo para cuidarse, sino cuidarse para tener tiempo.

Para mí es fundamental el respeto a tu cuerpo: darte una alimentación limpia y viva te hará tener energía suficiente para mantenerte activa y descansar bien. Con el sueño, el ejercicio y la alimentación, tenemos una mamá capaz de trabajar. A partir de ahí, lo ideal es gestionar adecuadamente los horarios en casa para tener a primera hora y a última, un ratito de soledad para mimar nuestra mente. 

¿Sabes cuando la gente dice ‘No hago deporte porque no tengo tiempo’? Realmente hacer deporte te hace tener más tiempo ‘activo’ porque deshechas el tiempo ‘pasivo’. Pues con la maternidad ocurre algo semejante: No me cuido porque mis hijos no me dan un minuto’ se puede transformar en ‘Me cuido para poder vivir con mis hijos los minutos’. 

 

Pregunta 2: ¿Cuál es el principal error que están cometiendo las madres a la hora de gestionar su tiempo?

Creo que las mamás de hoy en día cometemos el error de comparar.

Nos comparamos con un esquema idílico de crianza y mujer omnipresente que a todo llega y todos los fuegos apaga. Y nos perdemos lo bonito de amar la inevitabilidad.

Es inevitable que tus hijos no coman durante todo un día, ensucien tu vestido nuevo o tengan un ataque de llanto en tu cafetería favorita.

Hay ciertas cosas que no podemos controlar y que sirven de puro aprendizaje. Pero nos comparamos con ‘la mamá que deberíamos ser’ y es harto difícil estar a la altura de nuestras propias expectativas. Esta comparación se convierte en juicio y nos convencemos de que, si no hemos sido capaces de ser ese modelo de madre, es que somos pésimas. Y lo cierto es que no, somos el mejor modelo de madre de nuestros hijos. Genuinas y en constante aprendizaje.

Cuando abrazamos la inevitabilidad, abrimos un espacio para el caos: dejamos de medir los tiempos al milímetro y abrimos un tiempo para lo que no está en nuestra mano. ¡Que es mucho! Hacer más cosas no te hace mejor, te hace más ocupada. 

 

Mamá Coach –  Alodia Tiestos

¿Quién soy?

Soy Alodia Tiestos, y compagino mis dos pasiones, ser madre y ser coach, ayudando a otras madres trabajadoras a ser felices, encontrando un equilibrio entre su desarrollo personal y profesional, mediante herramientas de coaching, inteligencia emocional y programación neurolingüística.

Me dedico a realizar sesiones de coaching con madres que se sienten frustradas, bajas de autoestima, agotadas, presionadas socialmente, desmotivadas, agobiadas, estresadas, culpables,… con el fin de que encuentren la paz interior, aprendan a gestionar mejor su tiempo, encuentren una motivación, persigan sus sueños, en esa lucha por llegar a ser una buena madre y una buena profesional, sin olvidarse de una misma.

Puedes ver más sobre mi trabajo en mi web: mamacoach.es

 

Pregunta 1: ¿Cómo puede una madre de hoy sacar tiempo para sí misma sin descuidar sus responsabilidades (hijos + trabajo dentro y/o fuera del hogar)?

Ser mamá es un trabajo muy exigente, no hay descansos, estás siempre de guardia y hay mil obligaciones y preocupaciones: la compra, la mochila del cole, las revisiones del médico, el regalo de cumpleaños de un amigo, poner lavadoras, cómo ayudar a tu hij@ con sus deberes… y llevar todo eso en la cabeza, es agotador.

Por eso es tan necesario el autocuidado. Y con autocuidado no me refiero sólo a lo obvio, una ducha, comer, maquillarse,… me refiere a cuidarse por dentro, a tener tiempo para estar con nosotras mismas, a poder hacer alguna actividad que te llene, que te dé energía, que te revitalice. Pueden ser actividades sencillas, un café con las amigas, dar un paseo, un baño de espuma, ir a correr… cada mujer sabe qué actividades le hacen sentir bien y le recargan las pilas.

Sin embargo, estos espacios de tiempo, no se puede dejar al azar o esperar a que surja la oportunidad para cogérselos, es importante reservar un hueco para nosotras mismas todas las semanas, como si fuera una obligación, de la misma forma que no faltamos a la reunión con la profe o que no dejamos de hacer la compra, debemos reservar un tiempo para nosotras mismas, puede moverse de día si hay algún imprevisto, pero en la medida de lo posible, debemos mantener la cita con nosotras mismas.

Quizá al principio resulte complicado sacar ese tiempo, pero el truco está en poner primero lo primero. Para cualquier madre está claro que lo primero son sus hij@s, pero, ¿qué lugar ocupamos nosotras en el orden de prioridades? ¿Estamos por detrás de hacer los baños y tender la lavadora?

 

Pregunta 2: ¿Cuál es el principal error que están cometiendo las madres a la hora de gestionar su tiempo?

Siempre me ha sorprendido la medida de seguridad de los aviones que indica claramente que debe ponerse primero la máscara de oxígeno el adulto y después al niño. Y antes de ser madre pensaba que sería muy difícil cumplir dicha indicación, que el instinto te llevaría a ponerle la máscara primero al niño. Sin embargo, desde que soy madre, entiendo mucho mejor esta norma de seguridad. Dicen que tienes aproximadamente 30 segundos para ponerte la máscara antes de quedarte inconsciente, por lo que es imprescindible que sea el adulto el primero en ponerse la máscara para así poder ayudar a sus hij@s.

Pero en el día a día, ocurre lo mismo, ¿cómo vas a poder ayudar a tu hij@ si tú no estás bien? ¿Cómo vas a enseñarle que se cuide, que haga lo que le gusta si nosotras no lo hacemos? Es imprescindible poner primero lo primero, es decir, ponernos lo primero.

Al convertirnos en madres, cambiamos el chip y nuestros hijos ocupan el primer lugar, sin embargo, metidas en la vorágine del día a día, muchas veces acabamos dejándonos casi en último lugar, detrás de todas las obligaciones que tenemos. Si hacemos un click, y nos damos cuenta de lo importante qué es que estemos bien nosotras, pero un bien a nivel profundo, en el que nos sintamos plenas, realizadas, a gusto con nosotras mismas, si nos ponemos en el lugar que tenemos que ocupar dentro de la gran lista de tareas pendientes, entonces, encontraremos la forma de sacar tiempo para nosotras, de estar menos estresadas y de ser más felices.

 

Neus Virgili

¿Quién soy?

Soy Licenciada en Psicología, especializada en Teoría del Apego… pero el título del que estoy más orgullosa es el de ser Madre.

El nacimiento de mi hijo en 2010 puso mi  mundo del revés y nunca más quise a volver a colocar las cosas como estaban antes.

Me encontrarás en NeusVirgili.com, un espacio pensado para ayudar a nuevas mamás emprendedoras a diseñar un estilo de vida del que estén totalmente enamoradas.

Quiero empujarte a expandir tu mente, a cuestionar tus creencias y a desarrollar nuevos hábitos efectivos para convertirte en la persona que necesitas ser para cumplir tus sueños más ambiciosos.

¿Te atreves a imaginar una vida extraordinaria?  Empieza por mi guía gratuita para Mamás Emprendedoras sin tiempo que perder

 

Pregunta 1: ¿Cómo puede una madre de hoy sacar tiempo para sí misma sin descuidar sus responsabilidades (hijos + trabajo dentro y/o fuera del hogar

En muchas ocasiones no se trata tanto del tiempo del que disponemos (que son las mismas 24 horas al día para todo el mundo), sino de lo que consideramos correcto o aceptable hacer con ese tiempo.

Uno de los grandes obstáculos que nos encontramos las madres cuando intentamos tener tiempo para nosotras mismas es la culpa por querer hacer algo más que cuidar de  nuestros peques.

Parece que no esté bien visto querer tener tiempo para ti, porque “las buenas madres” lo que hacen es sacrificarse.

Como si estuviésemos en una competición en que la que más sufre es la que se va a llevar el primer premio…

Seguro que alguna vez has escuchado este tipo de conversaciones:

–  Estoy muy cansada… El peque ayer tuvo muy mala noche y dormimos a  trompicones…

–  Qué me vas a decir, en casa llevamos 3 noches enteras sin dormir por culpa de los dientes…

 – Calla, calla, que nosotros llevamos una racha que… ¡Ayer podríamos haber tenido un accidente porque casi me quedo dormida conduciendo!

 

En fin….una competición que realmente ninguna de nosotras deberíamos querer ganar, ¿verdad?

Lo cierto es que para cuidar, necesitamos estar llenas, sino no tendremos nada que ofrecer!!

Así que basta de dar, dar y dar hasta quedarnos exhaustas y vacías.

Empecemos dándole la vuelta a la tortilla y  convirtiendo nuestras excusas en nuestros motivos.

En lugar de decirte:

  • Estoy demasiado cansada para ponerme a hacer ejercicio a: Voy a empezar a ejercitarme para recobrar mi energía.
  • No puedo levantarme antes porque necesito descansar a: Voy a levantarme antes para planificar todo lo que voy a conseguir hoy.
  • No puedo hacer ejercicios porque mi hijo siempre está conmigo a: Voy a ser imaginativa y buscar la forma de ejercitarme con él para ser un buen ejemplo también.

Estar repitiéndote constantemente que no tienes tiempo, también es una excusa, y de tanto escucharlo al final acabas creyendo que realmente no hay manera de conseguirlo cuando, ¡el mundo está lleno de oportunidades!

Sólo hay que salir del bucle en el que nos encontramos y empezar a fijarnos en toooodas las opciones que existen para hacer las cosas de forma distinta.

Si la mirada siempre la tenemos puesta en problemas, ¡eso es lo que veremos!

Sólo hay que levantar un poco la vista y cambiar el foco de atención, porque si pones el foco en encontrar oportunidades, te aseguro que acabarás viéndolas 😉

 

Pregunta 2:¿Cuál es el principal error que están cometiendo las madres a la hora de gestionar su tiempo?

Probablemente intentar llegar a todo.

Por muy modernas y emancipadas que estemos, hay creencias que siguen estando muy arraigadas en nuestros subconscientes y seguimos intentando cumplir con todo lo que se espera de nosotras…

Y como  no hay forma de conseguir que los días tengan más horas, es normal que todo eso entre en contradicción con lo que realmente queremos hacer.

Al final todo se reduce a un problema de prioridades.

Con cada decisión que tomamos estamos dando paso a algo que sí haremos y cerrando la puerta (aunque sea inconscientemente) a muchas otras cosas que no haremos.

Entonces aquí lo verdaderamente importante es tomar decisiones conscientes.

Porque no es lo mismo estar quejándote constantemente de lo poco que te cunde la vida, preocupándote porque tal y tal cosa quedaron por hacer y sintiéndote culpable por no sacar adelante todo lo que te habías propuesto…

Que DECIDIR QUE NO LO VAS A HACER.

Es un cambio muy sutil pero tremendamente poderoso.

No es lo mismo sentir que algo falla en ti porque no llegas a todo, que haber tomado la decisión de soltar lastre.

Porque ese momento en que TÚ DECIDES, el control vuelve a estar en ti, dejas de ser víctima de las circunstancias y automáticamente tu autoestima y la confianza en ti misma salen reforzadas.

Ya no sientes que la vida te arrastra, ahora eres tú la que decide.

Mientras sigas esperando que la solución venga de fuera, te vas a sentir fatal, porque el mensaje que te estás mandando es que las cosas no dependen de ti, que no pintas nada…y eso desanima a cualquiera.

Así que coge ahora mismo tu lista de tareas pendientes, selecciona todas aquellas que realmente no aportan valor a tu vida y decide que no vas a hacerlas!!!

Cuando hayas terminado, respira profundamente y saborea tu triunfo 😉

En ARMOMI trabajamos en el diseño de un dispositivo para ayudar a las madres a adquirir el hábito de cuidar de sí mismas y en una App capaz de generar lo que toda madre necesita: una tribu o red de personas con las que compartir la crianza. Si quieres ser de las primeras en probarlo, déjanos tu mail aquí (100% gratis. 0% spam).

Y si te ha gustado, ¡comparte!

 

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